Últimamente se ha popularizado la marca OBEY, siendo frecuente ver sudaderas, camisetas o gorras mostrando este logo. Mucha gente cree que simplemente es el nombre de una marca underground, pero desconocen totalmente el significado y el origen que hay detrás de ello.

Para hablar sobre OBEY tenemos que hacer referencia a su creador: Frank Shepard Fairey. Frank es un artista urbano y diseñador gráfico estadounidense, pionero del graffiti y propagador de la técnica de pegatinas y el cartelismo como intervención callejera a finales del S.XX.

Fairey se hizo famoso por sus pegatinas con la imagen del luchador televisivo André el Gigante, cuyos diseños toman elementos del cartelismo ruso de la época comunista, el arte pop y el cómic estadounidense. André el Gigante fue un luchador profesional y actor francés -entre sus mayores logros se encuentra el ser campeón de la WWF individualmente y por parejas-.

Todo comenzó como un experimento de fenomenología, mostrando en sus primeras pegatinas una foto en alto contraste de André el Gigante, como mensaje sin contenido y con la principal intención de crear sorpresa y expectación a los transeúntes. Quería captar la atención de la gente lanzando mensajes que a primera instancia no eran obvios y que les haría replantearse qué es lo que tienen delante.

El lema original era Giant has a posse -El Gigante tiene una pandilla-, pero más tarde el concepto de Fairey empezó a hacer más presentes aspectos de filosofía social y crítica del sistema y fue incluyendo la palabra OBEY –Obedece- sumando así mayor impacto y absurdo a la estética del tema.

Junto a las pegatinas, otro de sus trabajos callejeros más destacados son los posters de grandes dimensiones, con los que empapela paredes a la vista de los viandantes en diferentes países a los que viaja.

Fuente: La mezcla magazine